Concierto con Daniel Poli

Este último viernes 1ro de febrero tuvimos el gran agrado de compartir un concierto con  Daniel Poli, excelente músico, gran persona y muy buen amigo.  El concierto se realizó en la Parroquia San Conrado de Los Olivos. 

Cada concierto es algo nuevo para nosotros, una experiencia nueva, un compartir nuevo; y éstas no serían las mismas si no estuviesen presentes aquellos amigos que le dan su particularidad al día. Vamos primero con los previos al concierto.

Les cuento. Sucedió que al recoger a Daniel salimos en dos carros, en uno estaba yo llevando a Daniel, Miguel, a su mamá y a Fiorella; mientras que en el  otro carro estaba Alex (quien nos ayuda en los diseños de nuestros discos) llevando a unos amigos.  Cada dos minutos Miguel llamaba a Alex para saber donde se quedaron (lo que pasa es que la parroquia queda muy pero muy lejos del centro de Lima, y yo conocía el lugar porque está al frente de mi casa, je!).  Más adelante ¡se pasaron un desvío que debían tomar!  Lo que sucedió en la noche que se los cuente Miguel ya que Él se regresó con Alex y el pobre se moría de sueño (jijiji, disculpe fratello Alex). 
  
Vamos ahora al concierto en sí.  El evento se inició con una banda de casa, una banda de jóvenes de la parroquia quienes estaban bien equipados (muy bien muchachos, sigan así) y dieron el toque de animación con sus cantos.  Después de ellos, se dio pase a una nueva compañera de batalla, Yaneth Marín, con unos temas vernaculares preciosos acompañada de un joven guitarrista de mucho talento: Riber Oré. Luego, seguimos nosotros.  Como es característico de Miguel, hubo mucho contacto con el público lo cual permitió que nos sintiéramos en casa, y ya casi por el final de nuestro bloque quisimos hacer un momento especial con la canción “Como un torrente” dada la temática íntima y personal que contiene.  Algo entre nos. Éste concierto ha sido muy especial para mi ya que estuvieron presentes mi papá (a quien no veía desde hace unos años dado que estaba en Japón trabajando), mi mamita, increíblemente mi hermana, y más increíble aún mi tía y mi prima. Su presencia significó mucho para mí; pero aún así me puse recontra nervioso…

Siguió Daniel ya para el final del concierto.  Las personas quedaron muy contentas con sus canciones y testimonio.  No se podía cerra mejor el concierto que en la presencia del Artista, en una adoración eucarística.  El tema “Señor aquí estoy” resonó en el templo y permitió un bello momento de oración personal.  

Tener a Dani de vuelta fue emocionante ya que, aún conociendo sus canciones, el mensaje siempre resuena como nuevo en nuestros corazones y uno está a la expectativa de ello.  Respecto a esto, quisiera compartirles algo que recuerdo muy bien que sucedió hace un año y medio atrás.  Estaba Daniel contando sus experiencias a unos seminaristas en la linda ciudad de Huaraz, y  dijo lo siguiente: “allá arriba (en el escenario) no se va notar si es que vos oraste antes del concierto o no, sino que se va notar si vos realmente oras”

Gracias a todos los hermanos que dieron todo de sí para el concierto, en especial al Padre Irving ya que confió en esta manera de evangelización a través de la música.  El Señor los bendiga a todos.

Miguel y Effeta.
Salmo 108,2